La plume de la danse Hip-hop
Hip-Hop Social

(SPANISH VERSION) Perdona, pero ser una mujer en el hip hop no es un problema.

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(Thanks Sandra for translating this article in Spanish. You can also read in English ou en Français !)

 

A partir de preguntas y respuestas, hablando de “Me, Myself, I – Ello, Yo, Superyó”, yo misma voy a ser el sujeto del artículo: “Lo siento, pero ser una mujer no es un problema”.

STRITER: Buenos días Kiudee, te noto un poco estresada, quieres un vaso de agua? 

KIUDEE : No gracias. Voy a calmarme… Es sólo porque estoy eufórica con el tema sobre el que vamos a hablar. Tengo la sensación de tener mucho que decir porque me enerva este tema como si se tratara de un virus, como si tuviera anticuerpos para luchar contra este maldito virus de hecho.

STRITER: Ya veo, empecemos entonces. Has decidido llamarme para explicarme algo que sientes en las entrañas por lo tanto. ¿Me puedes explicar más? 

Se trata de un tema que me frustra enormemente. Entonces, voy a hablar coherentemente explicando todo des del principio, y como he llegado hasta aquí.

Recientemente he participado en una entrevista hecha para un reportaje y en un momento dado ha aparecido esta famosa pregunta que se suele hacer a todas las mujeres:

“Es duro ser una mujer en este ámbito?” o, ¿Qué se ha hecho hasta el momento para evolucionar en una cultu ra que es masculina?

O, aún peor: ¿Has notado alguna vez demasiada responsabilidad por ser una mujer en esta profesión?

Son preguntas que siempre he considerado impertinentes por parte de las personas que se han atrevido a cuestionarme y sólo me dan pie a responder: “lo siento, tengo vagina! No pensaba que esto te provocaría tanto tormento, sobretodo porque estás siendo entrevistado por una mujer.

STRITER : ¿Qué te supone esto? 

En definitiva, esto no hace más que reforzar un pensamiento totalmente fuera de lugar; es una aberración ver que podemos considerar que una mujer es un problema.

Y nada de esto, no es un problema. Es además muy frustrante sentir que la razón que diferencia los géneros es un prisma de un pensamiento y reflexión distorsionado. Como si el trabajo no fuera nada importante, como si fuera un determinante.

STRITER : ¿Cuál crees que es el fondo del problema en este caso?

Por definición, un problema es un “obstáculo ante una acción”. Por definición entonces, un problema es masculino y ser una mujer debería ser un problema? CHEESE.

STRITER : ¿Quieres decir que entonces ser una mujer nunca fue un problema?

No nos equivoquemos. Soy consciente del contexto socio-cultural en el que nuestra cultura hip hop ha dado y está dando lugar y tengo un gran respeto por todas aquellas mujeres que no han tenido miedo a confrontarse a pensamientos arcaicos y prejuiciosos aún no siendo bienvenidas. A todas esas mujeres digo gracias, pero a día de hoy, en 2017, si me siento en el sofá y pienso sobre el panorama y pienso en el impacto que han tenido las mujeres en la cultura hip hop, pienso que nunca hemos sido un problema. Bien al contrario.

STRITER : ¿Qué quieres decir con eso?

En general, los problemas, no los queremos, los rehuimos. ¿Significa eso que no nos queremos a nosotros mismos? Yo no creo eso. No pedimos ese tipo de reflexiones a los hombres sobre ellos mismos por ejemplo, por lo tanto un gran número de personas tendrían que tener la necesidad de reformular sus visión sobre el mundo. Además, este pensamiento no es propio de la danza. Es lo mismo en nuestra sociedad, sólo que la danza es un microsistema donde siempre existe la igualdad de condiciones en ambos sexos y la priorización artística por encima de “todo lo demás”, yo creo que la discusión de la que hablamos por lo tanto es hueca, no tiene sentido cuestionar a la mujer por ser mujer en este microsistema.

STRITER : A pesar de tu buena voluntad, pero, continuará cuestionándose. ¿Qué crees que hay que hacer para remerdiarlo?

Es necesario comprender que la verdadera cuestión no es esta. No es necesario preguntar “¿Ser una mujer es un problema en el Hip Hop?”, podría reemplazarse por “Qué repercusión tiene para ti ser una mujer en relación a la danza?” Entonces yo podría expresarme plenamente sin sentirme estigmatizada por mi sexo.

STRITER : ¿Diciendo qué por ejemplo? 

Podría decir entonces que ser una mujer no ha sido el motivo principal que me ha llevado a formar parte de esta cultura. Curiosamente, pero, a esta insinuación, a la estigmatización, no tengo la impresión que las mujeres que suelo conocer tengan la predisposición a afrontarse a esto en nombre de todas las mujeres; muchas no tienen la predisposición a defenderse. Existimos para vivir nuestra pasión, y sin embargo nos supone una pelea. Ser una mujer cambia todo lo relacionado a la danza hip hop pero de manera más interna y esto, lo olvidamos. Uno nunca pide por ejemplo qué consideran las mujeres del embarazado. Nunca se aborda la cuestión de la feminidad en la danza. Nunca se habla de los insultos, de las amenazas a que podemos estar expuestas. Nunca se considera la posibilidad de discutir sobre prevención de vicios que existen en la cultura hip hop.

STRITER: ¿Estás hablando de pelea, así que existe un combate real en todo esto?

Me encantaría decir que sí, incluso en el caso que no me repercutiera personalmente.

STRITER: ¿Cómo te sientes al respecto?

Cuando llegué, tenía 16 años. Aún creyendo que siempre he sido madura, realmente me considero una mujer jóven. Es incluso una etiqueta que me cuesta interiorizar, porque soy ambiciosa y he tenido siempre miedo de que el día en que yo me afirmara como una « mujer » con todas sus letras, se olvidaría todo mi trabajo. Siempre he tenido cuidado de discernir mi vida en la danza, y mi vida privada.

Para ser totalmente honesta, esta faceta como mujer no me supone un problema porque yo misma lo he decidido así. Decidí que esto nunca sería mi punto de partida para afirmarme en esta comunidad pero el día en que decidiera emanciparme de todo lo demás tendría que afrontarme a una barrera emocional: propagaría una imagen positiva y sana. De hecho, en relación con mis amigos, les encanta hablar de este tema, reconfortan esta ideología, los hombres de mi alrededor – de mi grupo – siempre lo consideran un tema del que hablar. En definitiva, agradezco que entiendan y aprecien “mi discreción”, y que “harían falta más mujeres como yo”…

Estas discusiones con ellos, que tanto agradezco y me complacen, pero que a la vez realmente revelan que el problema a sus ojos (y ciertamente a los ojos de muchos) no reside en el hecho de ser mujer, sino más bien en este prejuicio o estigma que tienen “chicas del baile”. Podría haber cuestionado a más de uno, estoy segura de que ninguno habría sido capaz de nombrar los nombres de almenos 3 mujeres que realmente respeten en la comunidad, y es aterrador.

STRITER: ¿En tu opinión, hay trabajo que hacer en relación la ideología que tienen estos chicos?

Sí y no. No, porque no todos son tan desconsiderados, algunos de hecho aún teniendo una mujer delante nunca han pensado en que podría llegar a ser problemático.

Por otro lado, bien es cierto que tienen mucha egolatría, pero igualmente tienen cojones para reconocer fácilmente cuando están ante una mujer fuerte y hábil y dejan de asociar sus virtudes a su sexo como si fueran habilidades ligadas al sexo. En definitiva, la determinación, el talento y el trabajo no tienen ni género ni colores.

Sin embargo, en algunos casos, sé que estos mismos no ayudan precisamente, es entonces cuando diría que sí hay trabajo con ellos. Hablando por mí, su primer instinto siempre les incita a ponerme a prueba para ver si tengo valor de escribir como lo hago, para saber si soy vulnerable o manipulable y para descubrir si es posible manipularme a base de mensajes y vídeos que por mi misma y bajo mi ética nunca revelaría.

STRITER: Oh… ¿Y cuál suele ser tu reacción?

Normalmente lo dejo estar, sé por qué estoy aquí y me responsabilizo de esto recordando siempre dos frases. La primera “terminarán amándome. Aunque lo pretendan o no”. La segunda, “El poder respeta al poder”: si uno quiere ser respetado, debe tener peso; y si mi credibilidad es un problema, entonces mi deber es volverme creíble. Me resulta desafiante ciertamente tener que ponerme a prueba: no es que no sepa lo que valgo, pero me gusta ver que la gente lo admita.

STRITER: Y socialmente hablando, qué opinas?

Debe entenderse que las mentalidades han evolucionado mucho en los últimos años dentro de nuestra cultura. Creo sinceramente que la posición de la mujer es ampliamente aceptada, pero todavía tenemos que valorarnos a nosotras mismas para que se extienda incluso fuera de nuestros « muros ». Merecemos más valor social. Los periodistas, sin embargo, parece que encuentran ridículo y anticuado haber de valorar aún socialmente las mujeres. Porque ya tenemos mujeres fuertes, ambiciosas y emprendedoras.

En nombre de todas las mujeres, por nosotras mismas, la próxima vez que me pregunten si es un problema ser una mujer en el hip-hop, yo diría « Sólo cuando se me cuestiona ».

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